Combinar y adaptar
Un poco de imaginación rinde mucho. ¡Empiece hoy!

A menudo me preguntan si se puede empezar a renovar, o al menos presentar los planos a la junta del condominio o la cooperativa, antes del cierre. (Pues no, no se puede.) ¡Pero apruebo la intención! El mejor momento para renovar es, sin duda, antes de mudarse.
Así que, aunque la junta no hablará con usted hasta que sea oficialmente propietario en el edificio, puede celebrar la firma del contrato mirando vidrieras de muebles, decoración y materiales de construcción. También es el momento de elegir diseñadores, contratistas y arquitectos, si aún no lo ha hecho.
Renovar antes de mudarse le ahorrará el estrés de vivir en una zona de obras, y disfrutará de las mejoras durante todo el tiempo que viva allí. Con demasiada frecuencia, la gente espera a renovar hasta que necesita vender, ¡y luego termina envidiando a sus propios compradores! ¿Para qué esperar? Dé el salto ahora y disfrute de sus renovaciones mientras viva allí.
Ahora es el momento de dejar volar la imaginación. Sus asesores de diseño y construcción pueden sugerirle ideas y también le pondrán freno si sus sueños revientan el presupuesto (jacuzzi en la sala), simplemente no son viables físicamente (jacuzzi en la sala) o perjudican la reventa (jacuzzi en la… etc.). Uno de los lujos poco reconocidos de vivir en Nueva York es que puede visitar media docena de showrooms en un solo viaje en metro. También puede buscar mucha inspiración en internet, ya sea para explorar la oferta de tiendas y proveedores o para curiosear lo que otros han hecho en sitios como Pinterest.
A mi contratista favorito le encanta "hackear" muebles prefabricados (de IKEA, por ejemplo) en configuraciones novedosas que se alejan mucho de su origen masivo. Esto puede significar tomar puertas corredizas pensadas para un armario y usarlas como divisor de ambientes. O, como en la foto de arriba, podría usar dos estanterías muy básicas como marco para un espacio de reunión único en la sala. Combinar materiales puede dar como resultado una renovación muy viva, además de un ahorro real.
Así que, si acaba de firmar el contrato para comprar su nuevo hogar, adelante: empiece a planificar. Solo tenga en cuenta a sus futuros compradores (es decir, modere sus impulsos más extravagantes o prepárese para renovar de nuevo antes de vender) y, sobre todo, ¡diviértase!



