El día del open house
Ayude a su corredor a conseguir el mejor precio: prepare café y luego salga a desayunar

Vender bienes raíces en Nueva York puede ser tan glamoroso como parece en la tele. A la mayoría de los agentes nos encantan los happy hours con champaña y sushi al atardecer en lo alto de torres de condominios recién inauguradas, o atender a inversionistas que llegan a la ciudad por una semana para comprar unos cuantos condominios y equilibrar su cartera. Esos momentos están a la altura de chocar las manos con compradores cuya oferta acaba de ser aceptada, o de estrechar la mano de un vendedor en la mesa de cierre. Son verdaderos momentos cumbre para nosotros.
Pero, como se imaginará, también hay mucho trabajo duro. Y no todo es brillo y glamour. Tras bambalinas, el día del open house hacemos todo lo posible por crear un ambiente de encanto natural. Es el gran momento de su apartamento, ¡y cada detalle cuenta! Esto es lo que usted puede hacer para que su apartamento luzca lo mejor posible cuando más importa:
- Prepare café. En serio, es el aroma perfecto para recibir a quienes visitan su hogar por primera vez. Transmite optimismo y nuevos comienzos.
- ¡Coma fuera! El día del open house no es momento de cocinar su famoso omelet de ajo y jalapeño extra picante. Seguro huele delicioso recién salido de la sartén, pero ese olor –y otros olores de comida– ¡no envejecen bien!
- Encienda las luces. Algunos apartamentos tienen más de 20 interruptores, y encenderlos todos lleva tiempo. Solo por hoy, deje todas las luces encendidas –incluso las de debajo de los gabinetes de la cocina y la de la estufa–, porque queremos que su apartamento brille al máximo. (Y prometo que las apagaremos al terminar).
- ¡Suba las persianas! Hablando de luz, como usted es probablemente el mayor experto del mundo en sus propias persianas, ábralas todo lo que se pueda. Salvo que hayamos acordado disimular alguna vista (como la azotea fea del vecino), en general preferimos mostrar la mayor cantidad de cielo posible. (¡Y si rompemos sus persianas, nos sentiremos fatal!)
- Y esto debería ser obvio, pero… Como recordatorio, aunque seguro ya lo hablamos: el apartamento debe estar recién limpio, los platos lavados y guardados, la ropa y los juguetes ordenados en los clósets. ¡Y por favor avise del open house a sus inquilinos, a sus visitas y a quien pasea al perro! (Una vez llegué un día de open house a una unidad que funcionaba como un Airbnb glorificado… no solo tuve que lavar una cocina llena de platos, ¡también tuve que despertar y sacar a unos inquilinos con resaca! Parece ridículo, pero estas cosas pasan).



